sábado, 18 de mayo de 2013

La bella durmiente






 <<Buenos días princesa, he soñado toda la noche contigo, íbamos al cine y llevabas aquél vestido rosa que me gusta tanto. Pienso en tí, princesa, pienso siempre en tí. Y ahora...>>



Se estira y se recoge el pelo en una coleta.
En seguida, el teléfono suena. Sabe quién es de sobra.
  • Violeta.
  • Rubén.
La chica sonríe. Se ha acordado.
  • ¿Cómo estás? ¿Te has despertado bien?
  • Estoy bien...
  • ¿Seguro?
  • Ajá...
  • Sabes perfectamente que noto cuando estás mal – dice él con tono pesado. Ella no contesta – Violeta...
  • Te echo de menos... - dice ella con tristeza.
  • Y yo también, Violeta.
  • Quiero verte.
  • No sabes las ganas que tengo yo de estar contigo.
  • Y yo... - ambos aguantan unos segundos de silencio, escuchando la respiración del otro a cada lado de la línea – Tengo que vestirme para ir al instituto.
  • Claro, cielo. Buena suerte.
  • Gracias.
Ambos cuelgan al mismo tiempo.
Violeta se viste lentamente. Unos vaqueros, una camisa ajustada verde y un jersey largo. Unas botas con pelo por dentro que abrigan bastante.
Se suelta el pelo y lo deja desordenado sobre los hombros.
Sale de la habitación, coge su mochila y se la cuelga bastante baja a la espalda.
No le da tiempo a desayunar siquiera.
Abre la puerta y sale al exterior. Una brisa helada le enfría la cara hasta que se le acerca alguien desde un lado y la besa.
Ella lo empuja con todas sus fuerzas.
  • ¿Pero qué...? - aquel chico está riendo - ¿¡Rubén!? ¿Qué haces aquí?
  • Estuve a punto de decírtelo por teléfono, pero prefería guardar la sorpresa.
  • ¿Cómo has llegado aquí?
  • Me he mudado aquí, conseguí un piso hace bastante tiempo, para los dos, fue una suerte que os mudarais a la misma ciudad que yo había elegido.
Ella sonríe. Siempre elige todo bien. Lo besa.
  • Vamos, te llevaré al instituto.
  • Gracias.

***


  • ¿Jorge? ¡Jorge! ¿Qué haces aún en la cama?
  • Mamá... - se queja él mientras vuelve a taparse con el edredón.
  • ¿Estás enfermo?
  • Mmm... déjame....
  • No tienes fiebre. ¡A qué esperas para vestirte!
  • No quiero ir a clase... - dice bostezando bajo las sábanas.
  • ¿Por qué?
  • Porque estoy solo...
  • ¡Déjate de tonterías y vístete! - casi le grita su madre antes de salir de la minúscula habitación y dejarlo solo.
Jorge se destapa y resopla.
La echará de menos, la echará mucho de menos.

***

  • ¿Cómo se lo tomó Jorge?
  • Mal, muy mal.
  • ¿Qué hizo?
  • Me gritó, se enfadó conmigo y se fue.
  • Siempre fue un dramático...
  • Siempre será mi mejor amigo.
Rubén sonríe.
  • Eso está muy bien.
Violeta resopla con todas sus fuerzas.
  • Espero al menos que no lo pase demasiado mal...
  • ¿Cómo le va con su novio?
  • Están bien. Volverá el próximo viernes de París.
  • Ah, París – dice Rubén imitando un acento Francés.
Violeta ríe y lo besa en la mejilla.
  • Si quieres, puedes seguir viéndolo.
  • Está muy lejos... Tardos doce horas en autobús.
  • Sí, es verdad – Rubén sonríe a pesar de todo. Violeta lo mira sin entender.
  • Este es el instituto – dice señalando un alto edificio gris que parece más una cárcel que otra cosa.
  • Es...
  • ...horrible...
Rubén se fija en un hombre gordo y serio que hay junto a la puerta. Desde ahí puede ver una placa en su pecho en la que pone escrito << Director>>.
  • Mira, ahí está tu jefe.
  • Ese es el director.
  • Por eso lo digo.
Violeta sonríe y Rubén la imita. Se besan.
  • Gracias por hacer esto por mí.
  • Gracias por aparecer en mi vida.

***

Al terminar las clases, se abre paso entre los demás alumnos.
Las clases han sido todo miradas ofensivas. La controlaban y la juzgaban por todo. Aunque no se esperaba más después de ver a los alumnos y las instalaciones del centro.
Al salir, busca a Rubén por todas partes, pero no lo encuentra.
Suspira y anda por la calle.
  • Señorita – oye que la llaman – señorita... - Violeta se gira hacia el anciano y él sonríe - ¿Me permite que le pida un favor?
Ella ríe, algo confusa, pero al ver que el hombre habla en serio, se torna seria y no sabe qué decir.
  • Esto... yo...
  • Le importaría aceptar esta rosa, en honor a su belleza...
  • ¿Cómo?
El hombre le tiende una enorme rosa roja y ella la coge con cuidado, pero se pincha sin quererlo en un dedo.
  • ¡Oh, lo siento! ¡No sabe cómo lo siento!
  • No pasa nada... es solo una herida...
  • No señorita, alguien como usted no debería pincharse, podría caer en un sueño profundo...
  • En un ¿qué?
  • Las princesas no deben pincharse.
  • Las...
  • Venga conmigo, señorita, la llevaré a su castillo.
  • A mi ¿qué?
  • Sígame.
El hombre le coge una mano y la lleva hasta una cafetería cercana.
  • Pero yo...
Una camarera se le acerca y deja sobre la mesa una taza de café con un dibujo en la espuma. Un corazón.
Violeta sonríe. Ya sabe lo que pasa.
  • Perdona – le dice a la joven - ¿podrías decirme dónde está Rubén?
  • Lo siento, señorita, no conozco a ningún Rubén.
  • ¿No conoce a ningún príncipe?
  • No, señorita.
  • Gracias.
  • De nada. Y el café está ya pagado – dice antes de hacer una reverencia y volver al interior de la cafetería.
Después de beber el café y dejar una propina a la camarera, Violeta vuelve a casa.
La historia de la princesa se le está haciendo un lío en la cabeza, no ha visto a Rubén. Es todo muy raro...
Cuando llega, lo primero que hace es encerrarse en su cuarto y tumbarse en la cama, necesita descansar a pesar de acabar de tomarse un café.
En cuanto cierra los ojos, alguien la besa.
Rubén.
  • Buenos días, princesa.


10 comentarios:

  1. Me ha encantado, aunque no salga Justin pero bueno da igual jaja ya saldrá después :) Y quién ha sido el del café si no ha sido Rubén? O ha sido el? Esque al final no especifica, y soy medio cortica y me quedo: Eing? Jajaja bueno que espero que subáis pronto para leer el siguiente :)

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    1. Jajaja Sí, ha sido Rubén, lo que pasa es que no apareció y por eso era un momento confuso. Muchas gracias, un beso (opinión Elena)

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  2. Que sería de un buen libro sin un romance.

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  3. Lindísimo Maria del Mar transmite la ilusión sobre el amor en etapa adolescente y hay algo de intriga...como en la vida misma, retrotae a momentos de nuestras vivencias en años juveniles...y es verdad que el amor es base y fortaleza en nuestra vida.

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  4. Hola Carmen, en primer lugar somos dos escritoras y escribimos cada semana un capítulo una de nosotras, y este lo he escrito yo. Gracias por tu comentario y tus ánimos, son importantes para nosotras.
    Me encanta que te guste. Muchas gracias, en serio.

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  5. Vaya como me a gustado!!!!!!
    ¿Pero qué...? - aquel chico está riendo - ¿¡Rubén!? ¿Qué haces aquí?
    Estuve a punto de decírtelo por teléfono, pero prefería guardar la sorpresa. Me encanto esa parte ;)
    Siento que vivo lo que escribes me lo imagino a la perfección, tienes ese don de poder hacer que la persona que lo lea sienta que esta dentro de la historia..
    Muchas Bendiciones de Papa Dios.

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    1. ¡Muchas gracias! Nos alegramos de que te haya gustado. Esta parte, la escribió mi amcompañera Elena, la felicitaré de tu parte ;)

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